Esta etapa corresponde y abarca el primer y segundo ciclo de la Educación Primaria, es decir, niños y niñas de aproximadamente seis a nueve o diez años. El trabajo de los profesores-monitores en esta etapa se concentra en introducir y estimular a los componentes del grupo de iniciados en la enseñanza del balonmano.
Es importante entender que, en esta edad, los niños manifiestan una naturaleza espontánea orientada hacia el juego y el deporte. Por eso, suelen elegir deportes que les resultan placenteros, divertidos y que pueden compartir con sus compañeros. Por lo tanto, el objetivo principal se centra, no solo en desarrollar la motricidad general y en familiarizar a los iniciados en el juego, sino también, que el niño o niña disfrute practicando el balonmano. La iniciación al balonmano se debe entender como un complemento de los planteamientos, objetivos y finalidades del currículo escolar y las actividades deportivas extraescolares.
Los aprendizajes del balonmano, en esta etapa se muestran y se practican con los iniciados de forma global, es decir, se refiere a un enfoque pedagógico y metodológico que se orienta y presenta la enseñanza del balonmano a los niños/as, como un todo, permitiendo la comprensión integral del juego. El enfoque pedagógico es lúdico y, orientado a que dichos aprendizajes sean significativos y posean sentido para el niño/a.
Se prioriza en tareas que se orientan al desarrollo propioceptivo de la motricidad general básica y, por otro, se acompañan con la familiarización de aprendizajes de los fundamentos y de los gestos técnicos del balonmano
1. Finalidades a conseguir
- Configurar la aceptación de su imagen corporal en movimiento y ofrecer de forma gradual al niño/a, autonomía en habilidades motoras cada vez más complejas..
- Mejorar en las capacidades coordinativas y la motricidad general básica de los iniciados (H,B).
- Familiarizarse con las posiciones y gestos en las condiciones concretas y situaciones
- que se desarrollan en los juegos que utilizaremos. (juegos de invasión, golpeo, persecución.) .
- Desarrolla la comprensión global del juego y de las reglas más generales.
- Reconocer la existencia de dos grupos antagónicos en sus intereses lúdicos. Ataque y defensa
- Formar personas que se adapten en la sociedad.
2. Contenidos generales de la etapa de aprendizaje
La iniciación al balonmano se concentra en mejorar contenidos globales relacionados con el movimiento y las habilidades del juego. Se promueve, por tanto, un triple efecto en los pequeños iniciados: por un lado, un desarrollo psicomotriz que mejora tanto cualitativa como cuantitativamente sus movimientos; por otro, un avance en la práctica de sus habilidades básicas y, finalmente, una satisfacción y diversión en la práctica del balonmano.
Los contenidos del entrenamiento básico en esta 1ª etapa de iniciación se ajustan en la introducción de valores sociales, en mejorar el desarrollo motor del niño o niña y, de forma gradual familiarizarse y evolucionar de la ejecución de habilidades propias del juego del balonmano.
- Valores formativos
- Desarrollo psicomotor. Desarrollo físico
- Instrumentos técnicos y comportamientos tácticos
Es importante destacar que, los contenidos de aprendizaje, se presentan al niño/a con carácter integrador. No se trabajan de forma aislada, sino que se sincronizan y se ensamblan en tareas y en juegos globales que, ayudan a favorecer un aprendizaje completo del balonmano y, a la vez, familiarizarse con los gestos técnicos que requiere el juego.
2.1. Valores formativos
La vivencia para los niñ@s en el mundo del entrenamiento es una experiencia personal única, en pocos ámbitos, incluidos los educativos, se pueden encontrar: La transmisión de valores a los niños/as dan sentido a la práctica del BM en la Escuela y, consiguen crear un clima de aprendizaje adecuado a su edad.
- La pertenencia a un equipo, unirse y cooperar con sus compañeros, esforzarse por un objetivo común, convivir juntos muchos momentos, sacrificarse por mejorar al grupo, a aprender a ganar y a normalizar el perder, le ayudan a niño/a, a conocerse mejor, a evolucionar como persona que importa a los demás.
- Hay que plantear el deporte infantil, creando un entorno educativo donde todos los iniciados, independientemente de sus diferencias individuales (como habilidades, necesidades, género, origen, cultura, etc.) dispongan de igualdad de oportunidades, para aprender y sentirse valorados y respetados.
- El monitor-entrenador fomenta éstas ideas y además, debe estar muy cercano con los iniciados, haciendo sentir a los niños/as que es uno más del grupo.
2.2. Desarrollo psicomotor
Para disponer de competencia motriz, el niño/a evoluciona en su desarrollo, desde una primera fase de cuerpo vivido – el cuerpo se conoce a través de las sensaciones propioceptivas que aporta el movimiento y las posiciones de las articulaciones – hasta progresar a la fase de discriminación perceptiva, donde surge mayor regulación, coordinación general y control corporal de las habilidades motrices y deportivas.
- El desarrollo de las habilidades como los desplazamientos, saltos, lanzamientos y los giros desempeñan un contenido centra durante toda la etapa
2.3. Familiarización con los fundamentos básicos del balonmano
Los aprendizajes funcionales del BM, adquieren un gran valor. Los objetivos se encaminan a enseñar y familiarizarse de manera gradual con la ejecución de los gestos técnicos básicos del balonmano –posición básica en ataque y en defensa, manipular y adaptar el balón, botar, recibir, pasar, lanzar – y, desarrollar el inicio de las grandes intenciones tácticas en ataque (mantener la posesión del balón, progresar y lanzar a portería en zonas cercanas al área) y en defensa (marcar el línea de tiro a nuestro oponente con y sin balón, seguir a nuestro oponente por el espacio de juego, recuperar la posesión del balón).
De la misma manera, se transmite el pensamiento generalista que rodea al jugador de balonmano, “luchar por la posesión de balón” e “identificarse como atacante o defensor”.
3. Conclusiones
En esta primera etapa del principiante, prioritariamente, incidimos en la mejora de tareas de entrenamiento, que se orientan hacia el desarrollo de las capacidades perceptivo-motrices de nuestros iniciados (Capacidades Coordinativas) y una orientación motriz hacia los fundamentos técnico-tácticos del juegos y, el compromiso firme, de incluir e incidir en los valores que aporta el deporte, aceptado gradualmente por los iniciados y el grupo.
La actividad deportiva debe ser presentada a través de tareas motrices globalizadas. Es muy conveniente la utilización de juegos motrices generales, de aplicación y de deportes variados modificados.